Esto te sonará
- Copias los mismos datos de un sitio a otro: del correo a la hoja de cálculo, de la hoja al programa de facturarUn solo sitio donde vivan, y ChatGPT o Claude leyendo el correo o el PDF para devolver la fila ya hecha. Lo que hoy se teclea dos veces se pega una.
- Si alguien se va de vacaciones, algo se paraLo que está en su correo, a una unidad compartida. Lo que está en su cabeza, escrito una vez y cargado en un asistente al que cualquiera pregunta sin esperar a que vuelva.
- Los de tu sector ya lo están usando, y tú no sabes ni por dónde empezarEmpezar por saber dónde estás, no por comprar lo que ha comprado el de al lado. Eso es el diagnóstico: sales con la lista de por dónde se empieza en tu caso y en qué orden.

Ninguno se arregla comprando más software. Se arreglan mirando primero cómo trabajas y decidiendo después qué hace falta de verdad — y, sobre todo, qué no.
¿Qué área te preocupa?
Siete sitios por donde se va el tiempo. Elige el que reconozcas y verás con qué se arregla — con ejemplos de sectores distintos, porque el problema suele ser el mismo en todos.
Cómo trabajamos
Tres pasos, en este orden. No se puede saltar el primero. Despliega cualquiera para ver qué pasa dentro.
Con quién hablas

Dachy es director comercial en U4RIA AI, desde hace más de un año. Allí no solo se vende infraestructura de IA a empresas medianas y grandes: se monta encima una capa de visibilidad e inteligencia sin alterar los flujos de trabajo que ya tienen. Otra escala que la tuya, pero el mismo principio. Y es donde Dachy ve de primera mano en qué se gasta el dinero con esto y qué funciona de verdad.
Lo usas como un chat
Casi todo el mundo que ya usa ChatGPT lo usa muy por debajo de lo que da. No por falta de maña: porque nadie se lo ha montado. Estas cinco cosas te habrán pasado, y las cinco se arreglan sin cambiar de herramienta.
- Trabajas a base de copiar y pegar: la herramienta en una pestaña y tu trabajo en otraTanto ChatGPT como Claude se conectan a donde ya trabajas —el correo, la unidad, el calendario, los documentos— y leen tus archivos sin que nadie pegue nada. Una sola herramienta metida dentro de las que ya usas, no cinco productos nuevos. Partimos de lo que ya pagas; si hiciera falta otro plan, te lo decimos antes de empezar.
- Falla la regla de un juego de mesa con el mismo aplomo con el que falla un plazo fiscalSe le dan los documentos buenos y se le exige citar de dónde saca cada cosa. Sin fuentes contesta de memoria, y la memoria falla. Con fuentes, cualquiera comprueba la respuesta en diez segundos.
- Lo que escribe suena a máquinaSe le dan diez textos tuyos de verdad. Sin ejemplos escribe la media de internet — que es exactamente eso que suena a máquina.
- Solo lo usas para escribir correosPuede leerse un PDF de ochenta páginas, comparar dos contratos línea a línea o sacarte la tabla que ibas a hacer a mano esta tarde. La mitad de la formación es enseñar los usos que nadie descubre solo.
- Cada uno lo usa a su maneraCuenta de equipo, instrucciones compartidas y escrito qué se pega y qué no se pega nunca. Lo que descubre uno pasa a usarlo todo el mundo.
Ninguna de las cinco se arregla pagando una suscripción más cara. Se arreglan dedicándole una tarde a dejarla montada — y esa tarde es la que no tienes.

Para quién es
Encaja
Pymes, autónomos y equipos pequeños que ya tienen una forma de trabajar y quieren quitarle fricción, no darle la vuelta.
No encaja
Si lo que necesitas es infraestructura de IA a escala de empresa grande, eso es otro problema y otro proveedor. Te lo diremos en la primera sesión.
Testimonios
Lo que contestan dos semanas después de montarlo. Van con el apellido y la foto tapados; lo demás está tal cual.
1 / 5
Dos presupuestos la misma tarde
La clienta dudaba entre dos cocinas y se llevó las dos opciones esa misma tarde. Antes, eso eran dos semanas de correos.
Sonia
Antes de hablar con nosotros
- ¿Hace falta que sepa de IA?
- No. Si supieras, no nos necesitarías. La primera sesión va de cómo trabajas, no de tecnología.
- ¿Qué pasa con nuestros datos?
- Es lo primero que se mira en el diagnóstico, porque depende de lo que maneje tu negocio. Ahí se decide qué herramienta y qué plan te convienen, y se deja por escrito qué información puede entrar y cuál no se pega nunca. Los planes de empresa de Claude y ChatGPT, por ejemplo, no usan lo que escribes para entrenar sus modelos. Y si lo necesitas, se firma un acuerdo de confidencialidad.
- Se le olvida todo y hay que repetírselo cada vez.
- Eso es usarlo sin montar. Un proyecto guarda tus documentos, tu forma de escribir y tus normas, así que arranca cada conversación sabiendo quién eres. No es que tenga más memoria: es que la información está puesta donde la lee.
- Ya lo probamos y no nos sirvió.
- Lo normal. Una herramienta suelta, sin tus datos dentro y sin haber decidido para qué la quieres, devuelve cosas genéricas que no valen para nada. Casi nunca es que no sirva: es que estaba vacía.
- Una vez montado, ¿dependo de vosotros para siempre?
- No. Lo que montamos lo llevas tú: tus documentos, tus permisos, tus plantillas y la herramienta del día a día. Si al terminar sigues necesitando ayuda para lo básico, el encargo ha salido mal. Lo único que podemos seguir llevando es lo que depende de empresas de fuera y se rompe sin avisar — y solo si lo hay, y solo si quieres.
- Mi equipo no lo va a usar.
- Ese es el riesgo de verdad, bastante más que el técnico. Por eso la formación va sobre las tareas de cada uno y con tus datos, no sobre un caso de ejemplo que no se parece a lo suyo. Y por eso el encargo no termina cuando está montado: termina cuando lo usan sin preguntar.
- ¿Es verdad que la ley obliga a formar al equipo?
- Sí. Desde febrero de 2025, el Reglamento europeo de IA pide a cualquier empresa que la use tomar medidas para que su gente sepa manejarla y conozca sus riesgos. No exige certificados ni exámenes: pide haber hecho algo razonable y poder demostrarlo (lo explica la Comisión Europea). Por eso la formación termina con un registro de quién se ha formado, en qué y cuándo. Si alguien te habla de multas millonarias por esto, te está asustando; lo que de verdad pesa es no tener nada que enseñar el día que algo sale mal.
- Lo mío es muy específico, esto no lo va a entender.
- Sin montar, cierto: no sabe nada de tu negocio. Montado es justo al revés — lo específico es lo que se le mete dentro. Cuanto más particular sea tu forma de trabajar, más se nota la diferencia entre la herramienta vacía y la tuya.
- Quiero gastar lo menos posible en esto.
- Es la segunda pregunta y suele llegar la primera. Antes de cuánto gastas está para qué la usas, y casi siempre el problema no es que estés gastando de más: es que la estás usando de menos. Con lo que ya pagas suele sobrar; lo que falta es saber qué pedirle.
- ¿Cuánto cuesta lo que viene después?
- El diagnóstico no se cobra. Lo que viene después va por tramos, según cuántas tareas se dejan montadas y cuántas personas se forman. Como orientación, entre 100 y 400 €. El precio exacto se cierra en el propio diagnóstico, antes de empezar nada.
La primera sesión no se cobra y sales con el mapa
Si al terminar te sirve lo que has visto, el trabajo sigue. Si no, te quedas igualmente con el mapa de por dónde se va el tiempo, y te lo mandamos por escrito.
